lunes, 4 de agosto de 2008

Fin de semana en Nagoya

Este fin de semana he estado en Nagoya con Rika, una amiga de allí.
Rika en el museo Toyota, frente a la única silla de ruedas que estoy dispuesto a usar
El sábado, cuando llegué, fuimos a cenar a una Izazaya con cosillas típicas, como raya (el pez), alas de pollo con sésamo y cosas así para acompañar con unas cervezas (o alguna otra bebida)
Al día siguiente, nos esperaban visitas culturales. La primera, como no podía ser de otra forma, el castillo de Nagoya. Los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial lo destruyeron, como tantos otros en Japón, pero fue reconstruido.
Un gaijin frente al castillo
Vistas desde lo alto del castillo
Más vistas

La verdad es que hacía bastante calor (aunque es normal en esta época y en este país), así que la siguiente parada fue un lugar con techo y aire acondicionado, en particular, el museo conmemorativo Toyota. Toyota (el fundador) empezó con telares, y el museo empieza con lo mismo. Se muestra cómo producía hilo y tejido de algodón con los antiguos telares de madera, y sucesivas máquinas, diseñadas por Toyota y sus sucesores, cada una yendo un paso más allá. Al principio, el mismo movimiento, pero en lugar de una persona tejiendo con las manos y los pies, una rueda que girar para crear el tejido. Así va avanzando, hasta que dándole a un manubrio hilas una veintena de ovillos de algodón, o tejes más rápido.
En el mismo sitio vi lo que nos enseñan en la facultad como el primer programa, un sistema de tarjetas perforadas que permitían a un telar crear patrones con hilos de distintos colores.
El primer programa
No podía no hacerle una foto...
Después estaba la zona dedicada a automoción (pasó por una época de trabajo del metal) donde se ve desde cómo se hacían antes los coches (a mano, con martillos, yunques y toda la pesca) hasta la actualidad, con brazos robóticos montándolo todo.

Tras el museo, fuimos a la zona de Sakae. Sakae es una estación de metro con un centro comercial dentro bastante grande. Otra buena escusa para aprovechar el aire acondicionado hasta después de comer, que hubiera bajado un poco el sol.
Después de comer un bol de udón al estilo Nagoya (con sopa espesa de miso, verdura y huevo)
Así y todo, cuando fuimos a Atsuta jinja, un santuario shintoísta, seguía haciendo calor. No deja de tener gracia que tal como se escribe, "Atsuta" se pueda traducir como "El campo caliente" o "El campo caluroso"
El campo caluroso

Luego, como Rika estaba cansada y tenía otras cosas que hacer, nos despedimos, y yo volví a Sakae a probar algún otro restaurante. Entré en uno de tonkatsu (cerdo empanado) en donde los únicos que bajábamos de los cuarenta y muchos (la mayoría sesenta y tantos o más) éramos el camarero y yo. Uno de los clientes resultó que había estado en Brasil y en España, y estuvimos charlando un poco, mezclando japonés, inglés y algo de portugués (por su parte).
Después, me acerqué a ver el Campeonato Mundial de Cosplay, que se celebraba allí mismo, en la plaza de la estación. Estaba lleno de chicos y chicas vestidos de personajes de manga y anime, aunque yo sólo reconocí a algunos personajes de Naruto.
Una muestra

Con eso me fui al hostal, me di un baño relajante en plan japonés, y me acosté.
Como no pude dormir, sobre las 4 y pico de la mañana me desperté, puse la tele y la vi un rato mientras bebí un poco de té. Estaban poniendo un informativo del tiempo, y la presentadora estaba en uno de los sitios por donde pasé durante el Tenjin Matsuri, en Osaka. Sacó uno de estos termómetros digitales. Más o menos las condiciones son similares en Tokyo, Osaka, Nagoya, etc. Antes de las 5 de la mañana, aún de noche, 27º y un 85% de humedad. Todos los días andan por unos 30º-35º, y la humedad también es bastante alta.

Cuando me cansé, hice el check out y me fui a Inuyama, un pueblo al norte de Nagoya donde está el castillo más antiguo (original, casi todos son reconstruidos) de Japón. Inuyama significa "Montaña Perro" o "Montaña del Perro", y la verdad es que es un castillo bonito.


Así eran las escaleras interiores del castillo
Me imagino con una armadura como la de arriba, una katana en la mano, y teniendo que subir corriendo escaleras como esas para enfrentarme a los defensores... me entran ganas de apartarme y decir a mis compañeros "Sube tú, que me da la risa"

Tras la visita al castillo Inuyama, a su museo, y a los santuarios adyacentes



llegó la hora de regresar a Tokyo y poner un poco al día el blog.

Y aquí acabaría, pero mi amigo Seldon me ha recordado que descuido el apartado culinario, así que voy a tratar de resumir:

El sushi es fácil de encontrar (lo tienen hasta en el 7 eleven), con pescado muy fresco (en el 7 eleven menos, claro), sabores muy suaves, contrastando con el wasabi y los encurtidos que se toman con él. Bastante rico para los que no sean alérgicos al pescado.
Pero claro, no sólo de pescado crudo vive el hombre, y como es el plato más conocido fuera, creo que es más interesante comentar alguna otra cosa.

Hasta ahora he cenado varias veces en izacaya. Una izacaya es un sitio bastante informal en donde hay platos variados para acompañar a la bebida, un poco como cenar de tapas, pero con más calidad, comida más sana y, en mi opinión, más variada y sabrosa. He probado varios platos distintos, pero como siempre he ido de invitado, no recuerdo los nombres de ninguno, así que sólo comentaré. En Nagoya probé la raya, y las alitas de pollo con sésamo que he comentado antes, muy ricas y muy suaves. En Osaka probé algo parecido a unas croquetas de queso y wasabi (yo creo que tenían algo de cebolla suave en el rebozado, pero no puedo asegurar nada), con un rebozado fino y con poco aceite, que estaban realmente ricas. También comí allí sashimi, pero de nuevo es hablar de pescado crudo, así que voy a dejarlo aparte.
Por último, en las izacayas también he comido tempura, que son verduras, pescado y langostinos con un rebozado fino sin grasa que yo pudiera percibir. Será porque el rebozado es fino y no la absorbe, porque el aceite está muy caliente y se hace rápido o por lo que sea, pero tiene un sabor suave, nada grasiento, y es mejor comérselo caliente porque es como mejor sabe (más crujiente también)

Otra comida bastante famosa es el ramen. El ramen es un plato originario de china, básicamente son fideos en caldo de carne con distintos añadidos de carne y verdura. Se consideran un plato de comida rápida, pero aún no los he probado. Será la falta de prisa.
Lo que sí he probado en cuanto a fideos se refiere son los udon típicos de Nagoya de los que hablaba arriba. A muchos les extrañara comer un plato caliente en verano, pero la verdad es que sientan bien. Udon son fideos gruesos (los que comí, de unos 6 o 7 milímetros de diámetro) iban acompañados de sopa espesa de miso, verduras, y huevo, cuajado con el propio calor de la sopa. La comida de los campeones: vitaminas, proteínas, grasa e hidratos de carbono en el mismo cuenco.

En Nikkô, donde estuve dos veces y comí en el mismo restaurante, probé pollo yakitori, que son unas brochetas de carne de pollo a la parrilla con una salsa que se llama yakitori. Iban acompañados de un cuenco de sopa clara de miso con cebolletas, verdura, y por supuesto arroz (aquí te ponen arroz a la que te descuidas), muy ricos. Sin embargo, como la salsa yakitori es ligeramente picante, es recomendable ir intercalando bocados de carne con las verduras y el arroz, y usar la sopa como bebida (por otro lado, tampoco hay cuchara para ella) y el té o agua que te pongan después.
En cuanto al té y el agua, aquí te lo ponen nada más sentarte, mientras esperas, y te rellenan los vasos si los ven vacíos o lo pides, y va de serie, incluido en el precio del plato que hayas elegido (vamos, lo mismo que en España)
En cuanto al cuenco de sopa (como uno de arroz con leche de España en cuanto al tamaño) o de arroz (como uno grande de cereales), también los ponen en muchos sitios, como parte de un menú/plato cominado. En el restaurante de yakitori el arroz iba en el mismo plato que el yakitori y la verdura, pero en donde cené el domingo en Nagoya iba aparte. Este tandem de acompañamiento de sopa y arroz me lo pusieron incluso en el Skylark Gusto (en donde he comido un par de veces, es como una cadena de comida para familias, gente que trabaja cerca o estudiantes de instituto)
Una palabra para el arroz: es fácil llenarse con él, así que si el bol es de acompañamiento, usadlo como acompañamiento, intercalándolo con el plato principal y la sopa, u os costará acabar con él (al fin y al cabo es arroz cocido, será alimenticio pero también algo soso)

Por último, otro plato que también me ha gustado mucho es el tonkatsu. Es una chuleta de cerdo empanada y frita, con una salsa determinada, que también viene acompañado de arroz y una sopa clara. Lo comí en Nagoya, en Osaka y hoy en Umegaoka, y me sigue gustando. Hay varios platos de este estilo, por ejemplo el de Nagoya estaba tal como he dicho, con la sopa, un cuenco de arroz, verdura y la chuleta. El de hoy, como es de una tienda que prepara comida para llevar (como un asador de pollos en España) en lugar de cerdo ha sido tempura de langostinos con arroz y huevo, con el arroz debajo, y como era para llevar pues no llevaba sopa. Y el de Osaka tenía huevo sobre el arroz del cuenco, y encima el cerdo empanado.
En cuando al huevo, es como si pusieras el arroz recién cocido en el cuenco y el huevo, batido, sobre el arroz, de modo que el calor del arroz cuaje el huevo.

Parece que no hay tantos tipos distintos de comida como en España, pero quizá sea en parte porque en Madrid comes platos madrileños, gallegos, asturianos y lo que se ponga por delante, y claro, también tenemos más variedades de verduras y hortalizas. Pero también os digo, aún no me ha dado tiempo a echar de menos la comida de España.

En fin, con esto sí que termino por hoy. Mañana tengo pensado ir al Fuji otra vez, esta vez preparado para una caminata larga (no es coña, he comprado una botella de dos litros de acuarius) y quizá pase el martes y el miércoles caminando por allí. Ya os contaré cómo (y si) acabo.

Hasta entonces, un abrazo
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