lunes, 4 de agosto de 2008

Fin de semana en Nagoya

Este fin de semana he estado en Nagoya con Rika, una amiga de allí.
Rika en el museo Toyota, frente a la única silla de ruedas que estoy dispuesto a usar
El sábado, cuando llegué, fuimos a cenar a una Izazaya con cosillas típicas, como raya (el pez), alas de pollo con sésamo y cosas así para acompañar con unas cervezas (o alguna otra bebida)
Al día siguiente, nos esperaban visitas culturales. La primera, como no podía ser de otra forma, el castillo de Nagoya. Los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial lo destruyeron, como tantos otros en Japón, pero fue reconstruido.
Un gaijin frente al castillo
Vistas desde lo alto del castillo
Más vistas

La verdad es que hacía bastante calor (aunque es normal en esta época y en este país), así que la siguiente parada fue un lugar con techo y aire acondicionado, en particular, el museo conmemorativo Toyota. Toyota (el fundador) empezó con telares, y el museo empieza con lo mismo. Se muestra cómo producía hilo y tejido de algodón con los antiguos telares de madera, y sucesivas máquinas, diseñadas por Toyota y sus sucesores, cada una yendo un paso más allá. Al principio, el mismo movimiento, pero en lugar de una persona tejiendo con las manos y los pies, una rueda que girar para crear el tejido. Así va avanzando, hasta que dándole a un manubrio hilas una veintena de ovillos de algodón, o tejes más rápido.
En el mismo sitio vi lo que nos enseñan en la facultad como el primer programa, un sistema de tarjetas perforadas que permitían a un telar crear patrones con hilos de distintos colores.
El primer programa
No podía no hacerle una foto...
Después estaba la zona dedicada a automoción (pasó por una época de trabajo del metal) donde se ve desde cómo se hacían antes los coches (a mano, con martillos, yunques y toda la pesca) hasta la actualidad, con brazos robóticos montándolo todo.

Tras el museo, fuimos a la zona de Sakae. Sakae es una estación de metro con un centro comercial dentro bastante grande. Otra buena escusa para aprovechar el aire acondicionado hasta después de comer, que hubiera bajado un poco el sol.
Después de comer un bol de udón al estilo Nagoya (con sopa espesa de miso, verdura y huevo)
Así y todo, cuando fuimos a Atsuta jinja, un santuario shintoísta, seguía haciendo calor. No deja de tener gracia que tal como se escribe, "Atsuta" se pueda traducir como "El campo caliente" o "El campo caluroso"
El campo caluroso

Luego, como Rika estaba cansada y tenía otras cosas que hacer, nos despedimos, y yo volví a Sakae a probar algún otro restaurante. Entré en uno de tonkatsu (cerdo empanado) en donde los únicos que bajábamos de los cuarenta y muchos (la mayoría sesenta y tantos o más) éramos el camarero y yo. Uno de los clientes resultó que había estado en Brasil y en España, y estuvimos charlando un poco, mezclando japonés, inglés y algo de portugués (por su parte).
Después, me acerqué a ver el Campeonato Mundial de Cosplay, que se celebraba allí mismo, en la plaza de la estación. Estaba lleno de chicos y chicas vestidos de personajes de manga y anime, aunque yo sólo reconocí a algunos personajes de Naruto.
Una muestra

Con eso me fui al hostal, me di un baño relajante en plan japonés, y me acosté.
Como no pude dormir, sobre las 4 y pico de la mañana me desperté, puse la tele y la vi un rato mientras bebí un poco de té. Estaban poniendo un informativo del tiempo, y la presentadora estaba en uno de los sitios por donde pasé durante el Tenjin Matsuri, en Osaka. Sacó uno de estos termómetros digitales. Más o menos las condiciones son similares en Tokyo, Osaka, Nagoya, etc. Antes de las 5 de la mañana, aún de noche, 27º y un 85% de humedad. Todos los días andan por unos 30º-35º, y la humedad también es bastante alta.

Cuando me cansé, hice el check out y me fui a Inuyama, un pueblo al norte de Nagoya donde está el castillo más antiguo (original, casi todos son reconstruidos) de Japón. Inuyama significa "Montaña Perro" o "Montaña del Perro", y la verdad es que es un castillo bonito.


Así eran las escaleras interiores del castillo
Me imagino con una armadura como la de arriba, una katana en la mano, y teniendo que subir corriendo escaleras como esas para enfrentarme a los defensores... me entran ganas de apartarme y decir a mis compañeros "Sube tú, que me da la risa"

Tras la visita al castillo Inuyama, a su museo, y a los santuarios adyacentes



llegó la hora de regresar a Tokyo y poner un poco al día el blog.

Y aquí acabaría, pero mi amigo Seldon me ha recordado que descuido el apartado culinario, así que voy a tratar de resumir:

El sushi es fácil de encontrar (lo tienen hasta en el 7 eleven), con pescado muy fresco (en el 7 eleven menos, claro), sabores muy suaves, contrastando con el wasabi y los encurtidos que se toman con él. Bastante rico para los que no sean alérgicos al pescado.
Pero claro, no sólo de pescado crudo vive el hombre, y como es el plato más conocido fuera, creo que es más interesante comentar alguna otra cosa.

Hasta ahora he cenado varias veces en izacaya. Una izacaya es un sitio bastante informal en donde hay platos variados para acompañar a la bebida, un poco como cenar de tapas, pero con más calidad, comida más sana y, en mi opinión, más variada y sabrosa. He probado varios platos distintos, pero como siempre he ido de invitado, no recuerdo los nombres de ninguno, así que sólo comentaré. En Nagoya probé la raya, y las alitas de pollo con sésamo que he comentado antes, muy ricas y muy suaves. En Osaka probé algo parecido a unas croquetas de queso y wasabi (yo creo que tenían algo de cebolla suave en el rebozado, pero no puedo asegurar nada), con un rebozado fino y con poco aceite, que estaban realmente ricas. También comí allí sashimi, pero de nuevo es hablar de pescado crudo, así que voy a dejarlo aparte.
Por último, en las izacayas también he comido tempura, que son verduras, pescado y langostinos con un rebozado fino sin grasa que yo pudiera percibir. Será porque el rebozado es fino y no la absorbe, porque el aceite está muy caliente y se hace rápido o por lo que sea, pero tiene un sabor suave, nada grasiento, y es mejor comérselo caliente porque es como mejor sabe (más crujiente también)

Otra comida bastante famosa es el ramen. El ramen es un plato originario de china, básicamente son fideos en caldo de carne con distintos añadidos de carne y verdura. Se consideran un plato de comida rápida, pero aún no los he probado. Será la falta de prisa.
Lo que sí he probado en cuanto a fideos se refiere son los udon típicos de Nagoya de los que hablaba arriba. A muchos les extrañara comer un plato caliente en verano, pero la verdad es que sientan bien. Udon son fideos gruesos (los que comí, de unos 6 o 7 milímetros de diámetro) iban acompañados de sopa espesa de miso, verduras, y huevo, cuajado con el propio calor de la sopa. La comida de los campeones: vitaminas, proteínas, grasa e hidratos de carbono en el mismo cuenco.

En Nikkô, donde estuve dos veces y comí en el mismo restaurante, probé pollo yakitori, que son unas brochetas de carne de pollo a la parrilla con una salsa que se llama yakitori. Iban acompañados de un cuenco de sopa clara de miso con cebolletas, verdura, y por supuesto arroz (aquí te ponen arroz a la que te descuidas), muy ricos. Sin embargo, como la salsa yakitori es ligeramente picante, es recomendable ir intercalando bocados de carne con las verduras y el arroz, y usar la sopa como bebida (por otro lado, tampoco hay cuchara para ella) y el té o agua que te pongan después.
En cuanto al té y el agua, aquí te lo ponen nada más sentarte, mientras esperas, y te rellenan los vasos si los ven vacíos o lo pides, y va de serie, incluido en el precio del plato que hayas elegido (vamos, lo mismo que en España)
En cuanto al cuenco de sopa (como uno de arroz con leche de España en cuanto al tamaño) o de arroz (como uno grande de cereales), también los ponen en muchos sitios, como parte de un menú/plato cominado. En el restaurante de yakitori el arroz iba en el mismo plato que el yakitori y la verdura, pero en donde cené el domingo en Nagoya iba aparte. Este tandem de acompañamiento de sopa y arroz me lo pusieron incluso en el Skylark Gusto (en donde he comido un par de veces, es como una cadena de comida para familias, gente que trabaja cerca o estudiantes de instituto)
Una palabra para el arroz: es fácil llenarse con él, así que si el bol es de acompañamiento, usadlo como acompañamiento, intercalándolo con el plato principal y la sopa, u os costará acabar con él (al fin y al cabo es arroz cocido, será alimenticio pero también algo soso)

Por último, otro plato que también me ha gustado mucho es el tonkatsu. Es una chuleta de cerdo empanada y frita, con una salsa determinada, que también viene acompañado de arroz y una sopa clara. Lo comí en Nagoya, en Osaka y hoy en Umegaoka, y me sigue gustando. Hay varios platos de este estilo, por ejemplo el de Nagoya estaba tal como he dicho, con la sopa, un cuenco de arroz, verdura y la chuleta. El de hoy, como es de una tienda que prepara comida para llevar (como un asador de pollos en España) en lugar de cerdo ha sido tempura de langostinos con arroz y huevo, con el arroz debajo, y como era para llevar pues no llevaba sopa. Y el de Osaka tenía huevo sobre el arroz del cuenco, y encima el cerdo empanado.
En cuando al huevo, es como si pusieras el arroz recién cocido en el cuenco y el huevo, batido, sobre el arroz, de modo que el calor del arroz cuaje el huevo.

Parece que no hay tantos tipos distintos de comida como en España, pero quizá sea en parte porque en Madrid comes platos madrileños, gallegos, asturianos y lo que se ponga por delante, y claro, también tenemos más variedades de verduras y hortalizas. Pero también os digo, aún no me ha dado tiempo a echar de menos la comida de España.

En fin, con esto sí que termino por hoy. Mañana tengo pensado ir al Fuji otra vez, esta vez preparado para una caminata larga (no es coña, he comprado una botella de dos litros de acuarius) y quizá pase el martes y el miércoles caminando por allí. Ya os contaré cómo (y si) acabo.

Hasta entonces, un abrazo

viernes, 1 de agosto de 2008

Acercándome al Fuji

Hoy me he levantado y me he cogido el tren rumbo al Fuji, a un sitio llamado Fuji Yoshida. En Fuji Yoshida está el santuario Sengen jinja, desde el que partía tradicionalmente el peregrinaje para subir al Fuji. Hoy traigo pocas fotos, principalmente del santuario
Entrada
Una sacerdotisa
Un ciprés que tiene mil años (según la guía)
Fuji Yoshida parece un pueblo, apenas menos pueblo que Nikkô, sólo que en lugar de tener un montón de templos famosos, pues tiene este, que es, como he dicho, la puerta tradicional al Fuji. Como en otros templos, aquí la naturaleza también está bastante presente, quizá más aún que en los demás templos que he visto, con la excepción de los de Nikkô.
El caso es que desde aquí he empezado a dar un paseo por el camino de subida al Fuji, por ver cómo está y demás. Como sólo pongo una foto, parecerá que es monótono, pero lo cierto es que es muy bonito y agradable. Especialmente porque no hay nadie, y puedes creerte el único loco que va caminando por ahí (a pesar de que hay una carretera cerca, lo que está bien no sea que haya que pedir ayuda)
El camino

Hoy es una entrada muy breve, la verdad es que se me ha hecho tarde y voy a acostarme. Por algún motivo me duele la rodilla, pero como la semana que viene seguro que se me ha pasado, veré a ver si hago completo el camino de Fuji Yoshida.

Este fin de semana estaré en Nagoya, así que no habrá actualizaciones durante un par de días, y me pondré de nuevo cuando llegue, en principio el lunes por la tarde (hora en Japón)

Así que nada más, un abrazo.
Por cierto, algunos sabréis que hice el examen del First hace unos meses (sí, es cierto, aún no lo tenía) y que lo hice sin estudiar (inglés, al menos, estaba ocupado con el japonés) Algunos sabréis incluso que me dormí durante una de las pruebas (sobraba mucho tiempo, y con la brisita que entraba por la ventana y la modorra de después de comer...) En fin, a lo que voy, que me han puesto una A, supongo que será de "Apto", así que ya tengo mi primer certificado de idiomas.

Ahora, sí, un abrazo

jueves, 31 de julio de 2008

Paseando por el centro (de Tokyo)

Hoy he salido por el centro de Tokyo para ver un poco más de la ciudad donde estoy viviendo. Tras bajar en la estación de Tokyo, que estaba en obras, me he dirigido hacia el palacio imperial.

Por supuesto, como el Palacio Imperial es la residencia actual de la familia imperial, no se puede visitar, pero sí los jardines. Aquí os dejo unas fotos
El foso exterior
Como veis, cruzando la calle ya está la ciudad moderna



Estuve paseando un rato por el jardín oriental, que es el que está abierto al público, y salí por la parte norte, cerca de kitanomaru kôen, un parque donde está el Nihon Budokan. Los aficionados al judo quizá hayan oído hablar del Kodokan que fundó Jigoro Kano para enseñar judo. Pues bien, tiempo después, para dar cabida a otros artes marciales, se construyó el Budokan en Tokyo.
Como quiera que estaba cerrado, almorcé en su cafetería y luego seguí camino hacia Yasukuni jinja.
Nihon Budokan

Yasukuni jinja es un santuario que cada vez que sale en las noticias es porque algún político japonés ha ido a visitarlo, y ello dispara el resentimiento de otros países, principalmente China y Corea. Yasukuni jinja es un santuario que lleva desde mediados del XIX consagrado a la memoria de los japoneses muertos en guerra. ¿Qué problema supone eso? Que "desde mediados del XIX" incluye también a los soldados japoneses que murieron durante la Segunda Guerra Mundial. Las atrocidades que cometió el ejército japonés en su camino por China son menos conocidas que las de los nazis en Europa, y también menos graves si podemos medir la "gravedad" por el número de personas a las que afectó. En cualquier caso, ocurrieron. Y que se recuerde a personas que llevaban el mismo uniforme (y que probablemente estuvieron envueltas en esos eventos), es algo que dispara el resentimiento de los afectados.
Es fácil ver que yasukuni jinja no pretende justificar lo que se hizo en esa guerra (si así fuera, se habría dedicado en los años 30, y no casi un siglo antes), pero, sea agitado por los políticos chinos (en mi opinión, más que probable) o no, creo que sería mejor que esas visitas a Yasukuni jinja no fueran oficiales, sino que se hicieran con más discreción, no por vergüenza de visitarlo, sino para no causar más problemas.
El caso es que fui a visitar Yasukuni jinja porque sinceramente pienso que está hecho en agradecimiento a que cuando se les pidió morir a esos soldados o reclutas (que lo mismo da, todos llevaron el mismo uniforme y todos murieron igual), murieron. Hice fotos, de hecho es el primer lugar en Japón donde he encontrado una pareja de leones de estilo chino: una leona jugando con cachorros y un león jugando con una pelota. Sin embargo, como creo que puede molestar a Alicia, a amigos que hice en China y Hong Kong, y puede que también a personas en Corea, mi futuro lugar de trabajo, por consideración a ellos no voy a ponerlas.

Para acabar el día, como aún había bastante tiempo, fui paseando hacia Akihabara

Por el camino encontré dos zonas de la ciudad dedicadas una a los libros y otra a los artículos deportivos, y Akihabara dedicada principalmente a electrónica (cámaras, televisores, ordenadores...) y manga y anime.

Y ese ha sido el día de hoy. Así que un abrazo, y hasta la próxima

miércoles, 30 de julio de 2008

Otro día de tranqui

Quizá por el ajetreo del fin de semana, hoy he sido un poco vago y he vuelto a quedarme en el apartamento, al que ya casi me refiero como "casa", porque es el lugar donde más he dormido estos días, supongo. He aprovechado para hacer limpieza, pasar el aspirador y esas cosillas, y aparte de ver un episodio de Bleach en la tele y un combate de boxeo (que me ha aburrido y ni sé cómo ha acabado) no he hecho más.

Así que, en parte por no dejar sin nada a mi gente en España (y la que me lea desde otros países, si hay), he pensado en escribir una entrada de "ecuador"

Recuerdo que cuando llegué a Japón, entre el reajuste de sueño, de apetito y demás, tenía bastante morriña. Alguna vez, cuando me despertaba, pensaba "¿Qué hago aquí?". Y esa pregunta se olvidaba cuando me levantaba y me ponía a visitar lugares y a hacer de turista, que era a lo que venía. Pero esa situación sólo se dio los primeros días. Cuando se acabó el cansancio y empezó a aparecer una cierta "rutina" (sal de casa, coge el tren, ve a algún sitio, vuelve a casa, compra la cena de camino, entrada en el blog y al sobre) la verdad es que era una sensación bastante agradable.
Trato de fijarme en las personas de alrededor, sobre todo en la gente del barrio, que por ser zona residencial sería un poco "la vida corriente"
Se ven pocos hombres, la mayoría supongo que estarán trabajando más cerca del centro. Tampoco se ven muchas mujeres, así que las que no estén también en alguna oficina estarán en casa. Cerca del mediodía si se ven más. Quizá algunas que vuelven de un trabajo de media jornada y compran algo de camino a casa, también se ven jóvenes, supongo que de los institutos cercanos, que vuelven a casa a comer. Es decir, que, visto desde fuera, no parece haber muchas diferencias entre la vida normal en Japón, y en España. Eso es algo que me llamó un poco la atención en China, quizá porque era la primera vez que salía tan al extranjero: la gente no se diferencia demasiado.
La vida normal en Madrid, en Beijing, en Hong Kong, en Tokyo... es bastante más parecida de lo que algunos podíamos haber pensado. Es lógico, ya que el mercado funciona igual, algunos precios suben, otros precios bajan, y (esto va por China) el sistema de gobierno no se nota tanto como algunos parecen creer (o parecen querer hacernos creer)
Quizá sea porque la gente quiere cosas parecidas en todo el mundo: trabajar, formar una familia, mejorar su nivel de vida...
No he viajado mucho, ya sabéis que esta es la segunda ocasión que he estado más de una semana fuera de España, pero con esto, y con las conversaciones con amigos que han viajado más (un italiano, un americano, una chica rumana, Alicia, varias amigas japonesas y también españoles) me da la impresión de que cuanto más viajas, más te ves reflejado en las personas de otros países.
A algunos les decepciona China porque esperan un país que parezca más "milenario", o más lleno de kungfu y monjes shaolín, o que vistan ropa extraña, pero llegan y se encuentran con que no se diferencia mucho de sus propios países. Tienen un pasado histórico distinto, como cada país, pero con los avances en tecnología no es ya que el mundo parezca haber encogido (por los tiempos de viajes, o la velocidad de las comunicaciones), sino que parece que se ha homogeneizado. Todo el mundo usa coches, todo el mundo usa ordenadores, todo el mundo ve la televisión... Los tiempos en los que un lugar, un par de países más allá, era un universo distinto, han terminado. Al menos en el primer mundo, que a fin de cuentas es donde casi todo el mundo va cuando se mueve de viaje. Todos conocemos gente que sale de España y ha ido a Nueva York, a Londres, a París, incluso a China y Japón, pero ¿cuántos conocemos que hayan ido al Congo, a Kenia, a la India? No sé si esos lugares serán tan distintos, de todos modos. Cuando miras a la gente, en todos sitios, en su vida normal, parece que buscan lo mismo. Cuidar de su familia, vivir mejor...
Puede que algunos vean una pérdida en esta homogeneización, pero quizá es simplemente el camino normal, y puede que sea más adecuado de lo que parezca. Después de todo, como defiende Dave Grossman en su, casi completamente científico libro "On Killing", el camino para conseguir que una persona (cuerda, sin enajenaciones temporales, etc) mate a otra, pasa por conseguir que no la vea como una persona. Si esta homogeneización nos lleva a que entendamos cada vez mejor que un español, como yo, es tan parecido a otro joven de mi edad de Japón, de China, de Corea - los lugares más alejados - si sirve para que cada vez sea más fácil ver que somos lo mismo, personas, y que queremos las mismas cosas, creo que servirá para que cada vez haya menos motivos para entrar en guerras y en luchas. Y lo mejor es que esos motivos no saldrán de leyes que regulen la vida de la gente, sino del propio sentido común. Si vale para eso, adelante con la homogeneización, con la globalización, con lo que haga falta. La historia nunca dejará de estar allí, y siempre tendrá que seguir enseñándose, pero creo que es mejor entender la historia como una explicación de cómo hemos llegado hasta este punto, y de pensar qué habrá en el futuro, en lugar de formar excusas para buscar venganzas y odios, como se hace demasiado a menudo en todo el mundo.

Un abrazo

martes, 29 de julio de 2008

Un fin de semana en Kansai

Los últimos días he estado en la zona de Kansai (donde están Kyoto, Osaka y Nara) visitando a unos amigos y conociendo a otros nuevos.
Como he estado por ahí desde el viernes hasta hoy, martes, esta entrada puede que sea un poco larga.

Como el jueves había descansado bien, el viernes me levanté sin problema y me cogí el shinkansen hasta Osaka. Lo primero que hice fue pasar por el hostal Toyo, donde había reservado una habitación. Esta foto va dedicada a los que pensábais que el apartamento de Tokyo era grande
Desde una esquina de la habitación

En Osaka, por la tarde, había quedado con Yuki-san, que me llevó a ver el Tenjin matsuri. Es un festival, de los más importantes de Osaka. Sacan una procesión con hombres, mujeres, trajes clásicos, música... la verdad es que me gustó más que la Semana Santa (claro que es un rollo distinto) Dura dos días, pero sólo vimos la parte del viernes, que es la más intensa, por otra parte. Como final del festival hay fuegos artificiales que se pueden ver desde el río, pero con la cantidad de gente que había casi no se veía. De todos modos estuvo bastante bien. Por algún motivo, la gente no se apelotona ni de lejos tanto como en España.
Aquí os dejo unas fotitos

Fijaos en los parasoles. No tienen nada que ver con España, pero ¿a que lo parece?



Esta es una muestra de la gente que iba a ver los fuegos artificiales. ¡Una de gente por todos lados!

Al día siguiente, Yuki-san me presentó a una amiga suya, Maya-san, que conoce bastante Kyoto, y los tres fuimos para allá. Lamentablemente, olvidé la cámara en el hotel, así que hasta que Yuki no pueda enviarme las fotos que tomamos con su cámara, no puedo poner nada.
Kyoto es bastante bonito, la zona clásica es lo que cualquiera espera después de haber visto tantas películas, pero como aún no tengo imágenes que enseñaros, esperaré un poco.

El domingo nos fuimos de nuevo los tres, esta vez de visita cultural por Osaka. Fuimos al museo de historia, donde tienen la reconstrucción a tamaño natural de unas calles de la Osaka antigua, además de varias maquetas de distintas épocas.
Calles de la antigua Osaka, dentro de un edificio

Después fuimos al planetario, donde a mi pesar no aguanté despierto toda la proyección (aunque no fui el único) y por último, paseando por Osaka, fuimos a la Tsutenkaku Tower, desde donde se pueden ver unas vistas impresionantes de Osaka (edificios por todos lados casi hasta donde llega la vista) y Billiken
Billiken
Tiene una historia rara para ser considerado un dios de la suerte, pero desde luego tiene cara de felicidad. Se supone que da suerte acariciar los pies de la figura de Tsutenkaku, y así los tiene ahora mismo de desgastados.

Por muy simpáticas que fueran Yuki-san y Maya-san, que lo son mucho, tenían que trabajar el lunes, como casi todos, así que por la mañana me acerqué a Nara porque no tenía nada que hacer hasta la tarde. Allí comprobé que lo que había leído de sus ciervos (que pasean libremente por el parque) era cierto, y llegué hasta el conjunto de edificios de Kôfuku-ji

Los ciervos se tumbaban en medio del camino del parque si había sombra. La verdad es que sí hacía calorcito

Ya lo pueden llamar parque, pero mirad estas fotos y a ver si no parece campo abierto
Una imagen de Kôfukuji y su pagado de cinco pisos

Como estaba algo somnoliento me limité a dar un paseo por ahí y reconocer el terreno antes de comer y volver a Osaka, donde había quedado con David y unas amigas suyas para ir a cenar. En la foto, en el sentido de las agujas del reloj, Megumi-san, Noriko-san, Junko-san, Sara, David y yo. Aún no me aclaro bien con cuándo usar -chan y -kun, así que si sueno demasiado formal, mis disculpas
Ya sé, está movida, pero ya os digo, todas las chicas muy guapas, todos los chicos muy guapos ;)

El martes por la mañana me fui a ver Nara. El día estuvo más fresco (también llovió un poco), pero se estaba a gusto.
Volví a maravillarme con el aspecto del parque - bosque, la verdad es que me encanta la sensación de vitalidad que tienen esos árboles, el musgo...
Fui a Katsuga Taisha, un santuario que se reconstruye cada 20 años, y la verdad es que es bonito, medio perdido entre los árboles... Muy bonito.



Después, seguí caminando hacia Tôdaiji, famoso por tener un buda de bronce enorme. Yo venía desde el norte, que estaba más alto, y tomé esta foto para que os vayáis haciendo una idea

¿Veis el tejado que asoma tras los árboles al fondo? Pues dentro de esa sala está el buda.
Tras una puerta más se encuentra la sala
La puerta
La sala del buda. Fijaos en el tamaño de las personas
Dentro de la sala está el buda, sentado en una flor de loto

Esta es una reproducción escala real de los pétalos de esa flor, mirad el tamaño comparado con las personas

Y ahora mirad los pétalos en la estatua

Es impresionante, en serio. Para que luego digan que el tamaño no importa...

En fin, para todos los que me ayudásteis a disfrutar tanto de Kansai: ¡muchas gracias! 気をつけて