sábado, 27 de septiembre de 2008

Próximo capítulo: Seúl

Este no es un post de despedidas. Estaba pensando en las personas que conoces en la vida y que poco a poco vas dejando atrás, casi sin darte cuenta. A veces te dices "a ver si le llamo este fin de semana", pero pasa el tiempo, uno no contesta, otro no puede, otros se van...

En esta ocasión el que se va soy yo.

Hace ya más de un mes intenté contactar de nuevo con algunas personas que poco a poco se habían ido alejando de mi vida. Algunas han respondido. Otras no.

A los que sois más cercanos, hablamos con más frecuencia, así que ya sabéis lo que tengo que deciros, no necesitáis verlo aquí. Es a los que os he visto menos a los que voy a decir algo. No estáis en orden de importancia, ni alfabético, ni nada, así que tendréis que buscaros:

- Meiras: no hace falta que no haya otra opción. No hace falta romperse una pierna para dedicarle tiempo a estudiar, si quieres estudiar. Estoy de acuerdo en que es más duro, pero son decisiones, tío. Cuando sientes deseos que mejorarían tu vida general, por ejemplo, mayor formación para encontrar mejores trabajos, puedes empezar a moverte en ese momento. Así no perderás el empuje, y las circunstancias de alrededor (la necesidad de pasta, por ejemplo) pesarán menos en contra mientras intentas conseguirlos.

- Raúl y Paco: vosotros os seguís moviendo, así que sólo puedo pediros que os sigáis cuidando y que os sigáis moviendo. Mientras uno no está cómodo en donde está, lo que necesita no es acostumbrarse, necesita buscar un sitio para estar bien.

- Carlos: nos veíamos poco cuando volví a contactar contigo, y sólo nos vimos una vez desde entonces, pero aunque había pasado mucho tiempo, aunque teníamos muy poco en común a estas alturas, respondiste a la llamada. El resto de lo que digo piénsalo también. Ni es tarde, ni es imposible. Conformarse con lo que uno tiene, con lo que uno es, sólo vale si realmente tienes lo que quieres tener y eres lo que quieres ser. Recuerda la caja para medicinas, y cuídate.
Cada vez más.

- Alicia: Hemos hablado cada vez menos. ¿Cómo no, dadas las circunstancias? Hemos tenido problemas en nuestra relación y sé que no volverá. Puedes seguir creyendo que yo merecía tu falta de confianza, adelante. Yo sé lo que hice y lo que no.
Pero a pesar de que el final no ha sido bueno, a pesar de que ha habido tiempos malos en los cuatro años que hemos estado juntos, también los ha habido buenos. He aprendido bastante en este tiempo, y he disfrutado los buenos igual que he sufrido los malos.
No me arrepiento del tiempo que he estado contigo, aunque el precio haya sido este final.

- Yuko: Sé que pocas veces he intentado hablar en japonés contigo a pesar de que siempre has estado dispuesta a ayudarme con ello. Lo hablaba tan mal que me avergonzaba un poco de él, siempre pensaba "la próxima vez, cuando haya mejorado un poco más", pero por fin me he dado cuenta de que a pesar de los fallos es más divertido intentarlo que esperar a ser mejor. Se tarda mucho en ser tan bueno en algo como uno quiere, pero no tanto en disfrutar practicándolo. Y tú me has ayudado a darme cuenta de eso, así que muchas gracias. Seguiré estudiando japonés en estos meses. Buena suerte.

- Carlos: eres el segundo Carlos de esta lista, pero en cuanto leas "wing tsun" sabrás que me refiero a ti. A ti, y al resto de los compañeros del gimnasio. Sé que me fui sin despedirme, casi como una huida. Sin embargo, me sigue gustando la escrima, me sigue gustando el wing tsun y, sobre todo, me sigue gustando la forma que tenían los compañeros de aprenderlo y ayudarnos unos a otros en la práctica, y tu forma de enseñarlo.
Quizá te parezca natural, pero desde las clases me he dado cuenta de cuántas cosas que decías sobre el wing tsun se aplican a la vida: requiere esfuerzo, es fácil y complicado a la vez, es frustrante, nunca acaba de aprenderse, cuando parece que dominas un ejercicio aparece otro más complicado... Y, sobre todo, vale la pena seguir aprendiéndolo.
Gracias.

- Ana: Han pasado años sin que hayamos hablado uno con el otro, Ana. Ya que es un nombre común, te diré que eres la mejor profesora de literatura que he podido tener, y que aunque haya dejado que fueras desapareciendo de mi vida, ni te he olvidado, ni lo haré. Me has ayudado mucho, y me has hecho capaz de ayudarme a mí mismo de formas que quizá ninguno de los dos seamos capaces de imaginar. Ya no tengo tu teléfono, ni tu dirección, ni siquiera sé ya en qué país estás viviendo, pero he aprendido que las casualidades pueden hacer que encuentres a personas que parecían más desaparecidas. Si la casualidad te ha hecho leer esto, entonces escríbeme.
Hasta entonces, en serio, te doy las gracias desde el fondo de mí. Muchos cambios que he hecho en mi vida, para mejor, son frutos de semillas que sembramos juntos. Muchas gracias.

Hay otras personas que también han quedado atrás, antiguos compañeros de clase, antiguos compañeros de salir, antiguos profesores... Ni de un lado ni de otro hemos intentado contactar de nuevo. Supongo que hay un límite a lo que una persona puede enlazarse, o simplemente que acepta que el tiempo pasa, algunas personas se quedan y otras se van. Sólo voy a decirle algo a una de las personas que han quedado atrás, porque es una con la que intenté recuperar el contacto:

- Ester: supongo que los recuerdos ya son sólo recuerdos. Por mi parte siguen siendo buenos recuerdos. Supongo que eso es sólo por mi parte. Buena suerte, y adiós.

Los demás, y sabéis quienes sois, estáis mucho más cerca, no temo perder el contacto con vosotros porque no lo creo posible, aunque vaya a estar más de un año fuera y algunos sólo oiréis de mí por boca de otros. Tengo mucha familia como para nombraros a todos, Aida (pégale más a partes de tu vida que no sean trabajo, anda), Papá (no siempre estamos de acuerdo y tenemos diferencias, como todo el mundo, pero en general has sido un buen modelo y te lo agradezco), Inma, Ángel, Virtudes, Luis, Loli, Isabel, Yaya (descansa tranquila), Gabriel, Carmen María, Miguel... Sois muchos, no voy a nombraros a todos.
Y fuera de la familia, ya quedáis mucho menos por nombrar. Ángel (sigue adelante, hermano), Sara (lo decía en serio, volveré, ya lo verás), Arturo, Yoko, Yuki...

En los próximos quince meses seguiré manteniendo el contacto, y haré también nuevas amistades (supongo, claro), este no es un post de despedidas, sólo una piedra para marcar mi marcha.
Hace un par de semanas no habría dicho lo mismo, pero ahora tengo un sitio al que regresar.
No voy a decir adiós, ni hasta luego, ni nada de eso. Seguimos en contacto, y nos vemos a la vuelta. (O allí, si alguno viene)
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