lunes, 17 de marzo de 2008

Viaje a China: Beijing

Últimamente pienso bastante en el viaje a Japón, lo cierto es que tengo muchas ganas de ir, pero creo que mientras voy haciendo más en esa dirección, no estará de más que escriba sobre el viaje que hice a China.

Corría el año 2006, diciembre. En España hacía frío, pero en Beijing era otro nivel. Mi novia había ido allí unas semanas antes, y yo la seguí cuando me dieron las vacaciones en el trabajo. Ambos volamos con KLM, y lo cierto es que el vuelo fue bastante puntual y bastante agradable, tanto de ida como de vuelta, salida de Madrid a Beijing, vuelta de Hong Kong a Madrid.

La primera etapa del viaje fue en Beijing, donde vivía la amiga de una amiga. Tanto ella como su marido son artistas (y quiero decir que se ganan la vida con ello) y tenían un estudio en una especie de "comunidad de artistas". Parecían naves industriales reconvertidas, pero los que vivían (vivíamos) allí estábamos bastante bien.

Una de las cosas que podrían sorprender más a los madrileños es que de noche casi no había iluminación en la calle y era una barriada pobre, pero íbamos por allí en noche cerrada sin ninguna preocupación. Por Madrid no creo que fuera por un lugar así si no tuviera una razón importante.
Toda la gente de la zona era bastante simpática, tanto los artistas de la comunidad como los pocos comerciantes que había por la zona.
Antes he comentado que, en cuanto a temperatura, estaba en otro nivel que España. Todos los días estuvimos a unos "confortables" 18ºC... bajo cero. No he tenido más frío en mi vida. Salíamos de casa con pijamas bajo la ropa de calle, con abrigo de plumas, gorro de lana, guantes, bufanda... toda la pesca.

En cuanto a la pasta, digamos que un mil eurista puede pasárselo de buti allí. Los sueldos allí son mas bajos que los nuestros, aunque el coste de la vida también es menor. He desayunado mucho mejor allí por 0.20€ que aquí por 1.20€, la comida está bien y es muy, muy barata. La vivienda tampoco está mal de precio, aunque se dice que la calidad es peor (No sé, últimamente se rumoreaba que las constructoras en España usan materiales inferiores para bajar costes, así que a lo mejor estamos igual en calidad)
Nos comportamos como turistas y fuimos a visitar varios sitios, así que vamos a ir por partes:

Hoy, La Ciudad Prohibida.

Lo más sorprendente es su tamaño. Estuvimos caminando todo el día, no estaban abiertos todos los sitios de la Ciudad, pero tampoco vimos todos los que estaban abiertos. Cuando se ve en las películas no se transmite bien el tamaño del sitio, ni el detalle. Los escalones, las barandillas, los techos... Todo tiene tallas, dibujos o algo que lo adorne.


La puerta de entrada, vista desde dentro

Uno de los patios interiores

Esta parte estaba cerrada pero ¿no os despierta la imaginación?

Un ejemplo de detalle. ¿Veis los animales? Cuantos más animales haya en el tejado, más rango necesitas para tener permitida la entrada

Esto no son simples estatuas, sino incensarios

El autor (o sea, yo) frente al muro de los nueve dragones. Podéis ver que la temperatura es amable

Esta talla está en una única piedra de unos nueve metros de largo. Llena de nubes, dragones y fénix
Publicar un comentario