lunes, 13 de agosto de 2007

Hablamos de nostalgia

La nostalgia. Es algo curioso, ¿verdad? Hace poco estaba yo con un amigo cuando me encontré a una chica, pongamos que se llama Estrella. En los últimos años prácticamente no la he visto, alguna vez suelta desde que acabé el instituto, pero sigue teniendo una de las caras más bonitas que he visto. Para ser sincero, también está bastante bien, no sólo de cara, y es una chica bastante agradable si sigue siendo como en aquel momento. El caso es, que esa chica me ha gustado desde que la conocí, y yo era un crío. A lo mejor teníamos seis años, prácticamente al empezar el colegio. Por supuesto que a lo largo de ese tiempo me gustaron otras chicas en uno u otro momento y por una u otra razón, pero la nostalgia, y es a lo que voy, me llega cuando pienso precisamente en esta chica.

Recuerdo que leí en algún sitio un relato corto sobre el primer amor, que nunca se olvida. El relato era bastante exagerado y algo inadecuado, quizá. Iba sobre un chaval que tenía a su chica de niños, que un día estaban en la playa y ella se metía en el mar y no volvía a salir. Años después, ese chaval, ya adulto, va con su mujer a esa playa y están paseando. Y cuando la mujer está alejada, o él se aleja hacia la orilla, él ve el cuerpo ahogado de la chica de su niñez, y luego regresaba "hacia la desconocida que le esperaba en la arena" o algo así. La verdad es que no sólo me parece inadecuado (llamadme tonto, pero no me gusta que el autor ahogara a aquella niña y menos para dar ejemplos sobre el amor) sino que también me parece exagerado, porque la otra es su mujer, tendrán una vida en común y se querrán, decir que es una desconocida... No me fastidies. Sobre el amor y el amar a varias personas (a lo largo de la vida) ya hablaremos más adelante, pero ahora estamos en la nostalgia, y la nostalgia sí que aparece con eso, al menos, supongo, es mi caso, si no hubo ninguna relación con esa primera chica por la que estabas colgadito en el colegio. Yo lo estaba con esta chica, con Estrella.

Bastantes años más adelante, cuando las chicas empiezan a desarrollarse y los chicos hacen bromas con ello, un día, y fue sin querer, le rocé el culo. Ella se dio la vuelta suponiendo que era una broma de alguno de los demás, pero cuando me vio, su expresión cambió. Era sorpresa, pero sorpresa no como "oh, que sorpresa más agradable, el tímido de la clase hace un movimiento tan normal como los demás chicos" Era una sorpresa más parecida a "No esperaba esto de ti" Sólo duró un momento, porque estaba claro (supongo que yo lo llevaba pintado en la cara) que había sido sin querer. En otra ocasión no fue sin querer, actué como un gilipollas haciendo una de esas bromas, que ni siquiera me parecían graciosas, sólo por pensar que era un chico normal, como los demás de la clase. Su expresión en aquel momento me enfrío, era como si sólo con eso, con su mirada, me viera a mí mismo desde fuera y me despreciara a mí mismo y lo que acababa de hacer. Supongo que era porque yo no era así, pero lo que sé es que aquel momento fue como descubrir que has traicionado a alguien.

En una ocasión, mucho tiempo atrás ya, ni siquiera recuerdo qué edad tendríamos pero no lo suficiente como para pensar en nada sexual. El caso era que ella estaba enferma esos días y no sé si necesitaba que le devolviera un libro a la biblioteca, o que le llevara un libro, o qué. Lo cierto es que tampoco importa. Recuerdo que salí al descansillo de la puerta de su casa, llamé al timbre, y abrió ella la puerta. Llevaba una bata de estas de invierno (supongo que sería la época y estaría resfriada) y sonreía. Sólo recuerdo (y sé que suena muy literario, pero así era la sensación) que el tiempo se detenía un momento, al menos para mi cabeza, como si durante un instante todo, menos mi propia mente, siguiera avanzando. Estaba allí, sonriéndome, absolutamente preciosa. Es esta sensación de quedarse sin respiración durante un momento, como si te hubieras olvidado hasta de respirar. Y con algo tan sencillo como eso. Estrella allí, con su bata bien cerrada, su pijama debajo, sus zapatillas de casa... sonriendo.

Por supuesto, era una chica inalcanzable para mí, al menos para mi propia opinión (no tenía demasiada confianza en mí mismo, más bien nada) Pienso en qué habría ocurrido si yo hubiera sido distinto, si hubiera sido más como ahora, menos inseguro. Es algo que ni sé ni me pongo a imaginar. Ahora ella tiene novio, llevan varios años saliendo, nos movemos por sitios distintos, y nos encontramos de vez en cuando sólo porque vivimos en el mismo barrio, pero no puedo evitar pensar el "¿qué hubiera pasado?"

Según el diccionario de la RAE, nostalgia es "tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida" Las definiciones de emociones suenan frías ¿verdad? Las cosas que he contado ni siquiera eran "una dicha", sino más bien como una oportunidad o una posibilidad perdidas. No sé qué habría ocurrido si yo hubiera sido distinto en aquel momento, pero creo que me gustaría haberlo experimentarlo. Sí, decididamente me gustaría.
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